Las vacaciones de verano son el momento del año en que más mascotas viajan en coche. Y también el momento en que se cometen más errores que pueden poner su vida en peligro. El calor transforma cualquier vehículo en un espacio de riesgo, incluso en trayectos cortos.
Esta guía recoge los errores más frecuentes —algunos con consecuencias fatales— y los consejos prácticos para que el viaje sea seguro y lo menos estresante posible para tu mascota.
El peligro más grave: dejar a la mascota en el coche
Es el error más común y el más peligroso. Con 20°C de temperatura exterior y sol, el interior de un coche cerrado puede alcanzar 47°C en apenas 30 minutos. Con 30°C, puede superar los 60°C.
Un perro muere a partir de los 41°C de temperatura corporal. Un golpe de calor puede producirse en 10-15 minutos. Abrir una ventanilla unos centímetros no reduce la temperatura de forma significativa.
Nunca dejes a tu mascota en el coche en verano, ni siquiera «un momento». Si no puedes llevártela contigo, mejor no llevarla.
Antes de salir: preparación del viaje
Última comida antes del viaje
No des de comer a tu perro o gato justo antes de subir al coche. El estómago lleno aumenta el riesgo de mareo y vómito. Espera al menos 2-3 horas entre la última comida y el inicio del trayecto.
Agua siempre disponible
Lleva agua fresca y un cuenco portátil. El coche puede calentarse muy rápido incluso con el aire acondicionado en marcha, y la deshidratación se produce más rápido de lo que parece.
Transportín o arnés homologado
La legislación española obliga a transportar a las mascotas de forma que no puedan distraer al conductor ni proyectarse hacia adelante en caso de frenada. Las opciones seguras son:
- Transportín asegurado con el cinturón de seguridad o anclado al maletero.
- Rejilla divisoria que confine al perro en el maletero.
- Arnés homologado para perros.
- Asiento especial para perros pequeños, sujeto al reposacabezas.
Durante el viaje
Temperatura interior del coche
Mantén el aire acondicionado encendido durante todo el trayecto. Si el coche no tiene aire, los viajes largos en verano son especialmente arriesgados y deben planificarse exclusivamente en horas frescas.
Paradas frecuentes
Para en áreas de descanso cada 2 horas como máximo. Da agua a tu mascota, permítele estirar las patas (siempre con correa) y déjala orinar. Elige siempre zonas con sombra.
No saques la cabeza por la ventanilla
Aunque a los perros les encanta, esta práctica es peligrosa: partículas de polvo, insectos o impactos a alta velocidad pueden causarles daños oculares graves.
Signos de estrés o golpe de calor durante el viaje
- Jadeo excesivo o respiración acelerada
- Salivación abundante
- Inquietud, vocalización o intentar escapar del transportín
- Vómitos o diarrea
- Decaimiento o pérdida de respuesta
Si aparece cualquiera de estos signos, detén el coche en un lugar seguro y a la sombra, dale agua fresca y mójale el cuerpo con agua tibia. Si los síntomas no mejoran en minutos, busca atención veterinaria urgente.
Al llegar al destino
- Ofrece agua antes que comida: la hidratación es la prioridad.
- Deja que se aclimate al nuevo espacio antes de darle de comer.
- Si lleva muchas horas sin comer, dale una porción reducida para no sobrecargar la digestión.
- Revisa que el alojamiento sea seguro: balcones sin protección, piscinas sin vallado, plantas tóxicas.
Alimentación y viaje: lo que marca la diferencia
Un perro o gato bien nutrido tolera mejor el estrés del viaje. Una dieta de calidad, con ingredientes de alta digestibilidad, reduce el riesgo de problemas gastrointestinales durante el trayecto.
Si viajas varios días, lleva suficiente cantidad de su alimento habitual. Cambiar de pienso de golpe durante el viaje puede provocar diarrea en un momento en que no conviene. En OnlyFresh encontrarás las marcas Harper and Bone, Amanova y TrovetPlus disponibles para asegurar que tu mascota come lo mismo que en casa, esté donde esté.